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18 de abril de 2019

MERMELADA DE CIRUELAS DE LA VIEJITA ALEMANA







Dificultad:
Para tontas emprendedoras y aventureras

¿Por dónde se lo conquista al hombre?
¡Por el estómago!
Para las recién casadas que se les quema el agua al hervirla, ésta es una receta muy fácil de seguir y obtener resultados que dejarán a su pareja alelada. “¿Esto lo hiciste vos, mi amor? ¿Estás segura?”
Preséntala en el desayuno -con ropita sexi- acompañada de un buen pan integral con semillas o una baguette, ambos tibios y crujientes o un buen croissant con masa bien mantecosa. Untar el pan con una buena mantequilla con sal. No tiene sentido comer mantequilla de mala calidad. La mejor marca depende de los países y a veces del presupuesto. Yo compro en USA mantequilla irlandesa Kerrygold




Gran calidad y sabor incomparable. Hay también un par de mantequillas francesas que están consideradas las mejores del mundo, pero tienen una producción tan pequeña que apenas dan abasto al consumo local y cuestan alrededor de $50 dólares la libra.



Con sal o sin sal es gusto personal pero indudablemente a la mantequilla le gusta lo dulce así que hay que aparearla con una buena miel o mermelada. Allí es donde tus artes refulgirán con esta receta simplísima pero que nadie debe saberlo -será nuestro secreto como tantos otros-

En nuestras mentes asociamos mermelada casera con pesadas ollas de cobre y fuego de leña y sótanos donde se almacenan de un año para otro. Nada de eso, Cookie, acá va la receta secretamente guardada por una viejita alemana que en su lecho de muerte se la dio a mi amiga Gabriela García Fernández, arquitecta porteña, que durante años la guardo en un cofre y por fin -tras mucho rogar- decidió romper la promesa y compartirla conmigo haciéndome jurar por los huesos de mi madre muerta que no se la daría a nadie.

Gabriela tiene una página de Facebook interesantísima donde comenta sobre arte y arquitectura principalmente de Buenos Aires. https://www.facebook.com/ArqGabGarciaFernandez

Receta de mermelada de ciruelas de la viejita alemana

Ingredientes:

1 kilo de ciruelas rojas (o dos libras)
½ cucharita de té de sal

1 taza y ¾ de azúcar común
1 cucharada sopera de jugo de limón colado

Lavar bien y no secar
1 kilo de ciruelas rojas (o dos libras)
Cortar las ciruelas al medio y quitar y desechar los carozos. Cortar las mitades de ciruelas en 6 pedazos desparejos está bien.

Colocar las ciruelas en un bol de acero o vidrio y añadir:
½ cucharita de té de sal
1 taza y ¾ de azúcar molida
Revolver bien, cubrir el bol con filme plástico y poner en la nevera por aproximadamente 24 horas.

Si te da curiosidad pasa a verlas, las saludas y revuelve la mezcla que irá soltando jugo.

Cuando tengas 1 hora y media para dedicarte a la mermelada revuelve por última vez la mezcla de ciruelas y azúcar y vuelca el contenido del recipiente en una olla que pondrás al fuego cuidándola hasta que comience a hervir y haga muchas burbujas espumosas.
Bajar el fuego y controlando que la temperatura permita cocinar sin hervir. Revuelves bien el contenido de la olla con cuchara de madera y pones un reloj alarma en 15 minutos.
Revuelves otra vez y controlas que cocine burbujeante lentamente, pones nuevamente la alarma en 15 minutos y retornas a la holganza.
Como a los 45 minutos de cocción tomas un pisa puré y rompes los pedazos de ciruela aquí y allá sin molerlas demasiado. Es bueno que se vean pedacitos de ciruela. A este punto las cascaras habrán desaparecido casi completamente. 
Así continuas hasta que haya pasado una hora.


Ahora pon una cuchara sopera dentro del freezer, encomiéndate a un santo de tu predilección y te quedas al lado de la olla por otros 15 minutos, revolviendo cada tanto.
Notarás que el jugo que la mezcla de ciruelas con azúcar se ha reducido mucho.
Aproximadamente a la hora y 15 minutos la mermelada empieza a espesar.
El secreto máximo y mas preciado: saber cuándo está a punto.
Sacas la cuchara del freezer y con una cucharita le echas unas gotas de la mermelada sobre el dorso de la cuchara. Si la mermelada corre muy rápido quiere decir que todavía no está lista.
Pásale la lengua a la cuchara y la vuelves a poner en el freezer.
Sigues revolviendo hasta y probando con la cuchara hasta lograr una consistencia como de miel que corra lentamente.
En ese momento retirar del fuego, agregar una cucharada de jugo de limón colado, mezclar y esperar que enfríe. Al enfriar se hará más espesa.
Esto rinde aproximadamente 2 tazas de mermelada de primerísima calidad.

Ten bien lavados y secos dos o tres frascos con tapa donde la almacenaras en la nevera para desayunos futuros.
Es riquísima al final de una comida sobre un pedazo de queso cuarterolo o suizo.
También la puedes mezclar con una pizca de Cayena o ají molido y servirla sobre rodajitas muy delgadas de Parmesano como aperitivo con una copa de vino cuando venga a visitarte alguna de esas amigas que nunca faltan o con un Gin Tonic mientras que como al pasar dejas caer que la mermelada es casera.
Maridos contentos y esposa que sube rápidamente peldaños hacia la deificación.
Cuando sea época de duraznos puedes hacerla con las mismas indicaciones. Te acordarás de mí.

2 comentarios:

  1. Es simplemente genial!!! yo no sé, pero cada vez que leo tus recetas, me da automáticamente una necesidad imperiosa de hacerlas, porque las explicas tan clarito y fácil, que es imposible no tentarse!!! Ahora... si la receta del dulce no me sale... veremos !!! Aplauso, medalla y beso!!!!

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  2. seguro que seras la reina de las mermeladas!

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